La Puerta del Enemigo es Abajo
Creo que este artículo es estratégicamente importante. Nunca os he pedido que difundáis ninguno de mis artículos, me gusta que mi público se orgánico. Pero en este caso, creo que difundir esta idea puede marcar una diferencia. Si terminas este artículo y crees que la idea es acertada, por favor, difúndelo.
No es ningún secreto que la lectura nos hace crecer en sabiduría e inspiración, y de una novela sale esta idea.
La novela en cuestión es de ciencia ficción, titulada El Juego de Ender, y escrita por Orson Scott. Una saga genial para los amantes del género ScyFi. Ahora que ya he puesto los créditos de la semilla de esta idea, os voy a hacer un resumen de la parte de la novela de la que sale, para poner en contexto a quien no la haya leído (imagino que la mayoría).
En la novela, unos niños que entrenan para ser oficiales militares en el futuro juegan a un juego que consiste en enfrentarse entre dos equipos en un entorno de ingravidez con obstáculos. Ambos equipos entran por puertas en paredes opuestas. El objetivo del juego es abrir y atravesar la puerta por la que ha entrado el rival, 'congelando' (utilizan pistolas que inmovilizan el traje rival) antes a tantos rivales como uno pueda. Normalmente, en estas prácticas de batalla, todos los jugadores consideran que la puerta del enemigo está delante, hasta que a Ender, el protagonista, jugando con el concepto de que en ingravidez no hay direcciones reales y que por tanto puede asignarlas a su antojo, se le ocurre que si considera que la puerta del enemigo está abajo, ofrecerá los pies al enemigo por lo que solo le podrán congelar las piernas, y que además esa consideración ofrece una ventaja táctica porque es más fácil disparar desde una posición más elevada. Gracias a esta idea gana todas sus batallas.
Este concepto encaja como un guante en nuestra actual situación. El grueso de dormidos se pasan el día creyendo, ya no que el enemigo está delante, sino que está a los lados. Los progresistas creen que el enemigo son los conservadores y viceversa. Los pobres creen que el enemigo son los ricos y viceversa. Los feministas creen que el enemigo son los hombres y viceversa. El colectivo LGTBI cree que el enemigo son los heterosexuales y viceversa. Los covidinos creen que el enemigo son los "negacionistas" y, en menor medida, viceversa. Y así con todo. Al final, por una u otra idea, lo más fácil es ser el "enemigo" de cualquier persona que te encuentres por la calle.
Y mientras estamos inmersos en esta guerra infinita y sin sentido contra nuestros propios vecinos, las élites mundiales siguen ejecutando sus planes sin encontrarse a penas resistencia. En realidad somos muy pocos los que dejamos en paz al vecino y miramos hacia la élite. Y de estos pocos, el 99'99% cometemos el error de considerarlos 'los de arriba'.
Tenemos que centrarnos como comunidad. Como una comunidad que incluye a todo el mundo sean cuales sean sus ideas. Tenemos que poner énfasis en que no hay un lado bueno y un lado malo. Si hablas con una persona de izquierdas, y con intención de acusar a la élite, dices que el gobierno está cometiendo genocidio, reforzarás la polarización política de tu interlocutor. Si hablas con una persona de izquierdas y en lugar de atacar al actual gobierno, atacas a la derecha diciendo, por ejemplo, que ayuso (he puesto su apellido en minúscula con toda la intención) está a favor del pasaporte covid, reforzarás igualmente la polarización política de tu interlocutor. En su lugar es mejor hablar de las élites, de los políticos en general, o poner énfasis en que ambos lados son la misma basura infecta. Con el resto de divisiones artificiales nos debemos posicionar del mismo modo, no importa si piensas que el libertinaje sexual está destruyendo la familia, o por el contrario piensas que se debe defender el derecho a elegir de cada persona. Eso son ideas que no nos benefician y que debemos dejarlas a un lado, por lo menos temporalmente.
Cuando tomas este enfoque, estás situando la puerta del enemigo arriba. La estás situando arriba porque todos llevamos grabado a fuego en el fondo de nuestras mentes inconscientes que los humanos con dinero y poder son superiores. Podemos pensar racionalmente que no es así, pero sin darnos cuenta hablamos de clases alta - media - baja, tenemos interiorizada la imagen altiva de la nobleza y la sumisión de la plebe, vemos con normalidad que a alguien en una posición de "poder" se le hable de usted y a alguien que no lo tiene se le hable de "tu", utilizamos con normalidad el concepto de "status" social, etc. Todo esto, repetido hasta la saciedad sin siquiera ser consciente de ello, queda grabado a fuego en nuestro inconsciente. Cambiarlo quizá sea la parte más difícil de todas, pero creo que es un paso fundamental para que entre todos podamos consolidar esta nueva Era de Acuario. La astrología nos revela que las energías están a nuestro favor para dar este paso.
¿Cómo ponemos la puerta del enemigo abajo? El inconsciente entiende mucho mejor las emociones que el lenguaje racional. De hecho el lenguaje racional directamente no lo entiende. Nos podemos ayudar de simbología, o simplemente podemos evocar emociones cuando hablemos o oigamos hablar de estas "élites". ¿Qué simbología podemos utilizar? Por ejemplo poner boca abajo todas las imágenes de ellos que encontremos. Si publicamos un post en Facebook en que sale una foto de tedros adhannon o kill gates, editar la foto y ponerla al revés antes de subirla. Eso es un mensaje potente. Imaginar como huelen las noticias que hablan de ellos, por ejemplo, cada vez que por accidente ves una noticia oficial sobre el covid, imagina que el presentador huele a mendigo, porque moralmente lo es. ¿Qué emociones debemos evocar? Aquí nos encontraremos algo de resistencia en nosotros mismos. Imagina que vas por la calle y te encuentras a una persona de "status social" miserable, un mendigo o un discapacitado. ¿Qué sientes? Probablemente lástima o compasión. Pues, por contradictorio que le parezca a tu mente racional, ese es el sentimiento que has de evocar cuando pienses en toda esta gente. Si sientes rabia, desprecio, impotencia, o todas esas cosas que te salen automáticas, les das poder. Si sientes compasión y lástima, se lo quitas.
Complementariamente, también es buena manera de poner la puerta del enemigo abajo el centrarnos en aquello en lo que somos superiores. Somos superiores a ellos moralmente. No pasa nada por decirlo y por sentirlo, nuestro ego no se va a descontrolar por ello, es simplemente una realidad. Una cucaracha es superior a ellos moralmente. Cuando pensemos en ellos, o cuando oigamos o hablemos de ellos, debemos ubicar nuestro ser esencial en la parte de nosotros que los supera con creces, esto es la moralidad, la libertad (ellos en realidad son esclavos de si mismos), la compasión, el amor, y todas esas cosas en que ellos son pura mierda.
En este artículo no dejaré el habitual pie de página con enlaces a mis canales y a la página de servicios. Pero difúndelo si crees que esta idea es estratégicamente importante. Yo, personalmente, creo que es la mejor manera de despertar gente a raudales, y si nos enfocamos suficiente gente de esta manera, provocaremos un tsunami energético que los destruirá en muy poco tiempo.
Espero que te haya gustado el artículo, que pases un buen día! :)

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